Pastor

Senior Pastor Rev. Bernabé G. García

Notas del Pastor

Palabras de Vida - mayo 2017

244 Para Uds. madrecitas aquí esta mañana, que han sido verdaderas madres, y yo sé que hay muchas de Uds.; yo creo que cada una de Uds. Permítanme decirles algo. Que Dios las bendiga. Uds. son el quinto Evangelio, yo creo. Permítanme decirles qué ahora para sus hijos, sólo una cosita. Porque, el Hermano Neville probablemente va a predicar sobre la. .. acerca de la madre esta noche, o quienquiera, uno de nosotros que predique, muy bien, acerca de las madres. Pero, escuchen, permítanme preguntarles algo.
245 Recuerden, cuando Moisés era un niñito, fue una madre quien le dio su instrucción. Fue una madre piadosa quien se puso al pequeño Moisés sobre sus rodillas, y dijo: "Moisés", le enseñó todo. El fue el maestro de ella o... Ella fue la maestra de él, mejor dicho, bajo Faraón, y dijo ahora estas cosas. Dijo: "Moisés, algún día tú vas a liberar a los hijos de Israel. Tú eres el muchacho que ha sido llamado. Guárdate a ti mismo puro y sin mancha del mundo, porque tú eres ése. Tú eres ése".
246 No sabemos de otro lugar, donde él haya ido a algún seminario, ninguna enseñanza en lo absoluto, que él haya recibido. El se quedó allí mismo en el palacio de Faraón, el cual era un pagano; pero su madre le enseñó a él. [El Hermano Branham toca en el púlpito tres veces.-Editor] Esa es una verdadera madre. Ella le enseñó los preceptos del Señor. Ella le dijo cómo él debía ser santo. Ella le dijo cómo y qué debía de vivir, y cómo, lo que Dios debía de hacer, lo que haría por él. Y eso se quedó con Moisés todos los días de su vida.
247 ¡Y toda madre buena, verdadera y fiel que toma a sus pequeñitos, en vez de mandarlos a los cines y bailes, y demás por el estilo, y ella se los pone en su regazo y les enseña acerca del Señor Jesucristo!
248 Aquí el otro día, yo estaba hablándole a una madre en el teléfono. Y la madre dijo: "Oh, Hermano Billy", dijo ella, "mi pobre muchacho se metió en problemas". Dijo: "¡Oh, en qué problema está metido!"
249 Yo dije: "Sí, yo sé sobre eso, querida hermana". Y ella dijo: "El quizás esté errado. Yo no sé". Dijo: "Uno dice esto y otro dice aquello. Yo no sé. Pero", dijo, "no importa si él está errado o no, yo lo amo". Allí lo tienen: "Yo lo amo".
250 El le dijo a su madre, dijo: "Yo he estado tan engañado por esto y aquello". Dijo: "Mamá, yo creo que tú eres el único amor que realmente tengo; una mujer que es fiel a mí, y que se queda conmigo". Ese es el amor de madre. Esa es una verdadera madre que pondrá sus brazos alrededor de su bebé. Sin tener en cuenta si él está errado o no, ella va a él. Y si Dios. . .Si una madre puede pensar eso de su bebé, ¡cuánto más pensará Dios eso de los Suyos! ¿Ven Uds.? Uds. quédense con El. Caminen correctamente.
251 Y ahora sólo permítanme decirles de otra madre, rápidamente, en la Biblia, antes de que terminemos. Hubo una madre llamada Herodías. Ella le enseñó a su hija a bailar zapateado. Ella quería que ella fuera popular. Y ella bailó delante del rey, y requirió la cabeza de Juan el Bautista. Tenemos registro de setenta de sus descendientes, de esta damisela que bailó delante. . La hija de Herodías bailó delante de Herodes; setenta de sus descendientes, ellas o murieron siendo prostitutas o en la horca.
252 Una madre le enseñó a la suya las cosas del mundo; la otra madre le enseñó al suyo las cosas de Dios. Uno llegó a ser un gran líder y un conquistador, inmortal entre los hombres hoy; y la otra está echada a perder y en el infierno, y se llevó a millares de millares con ella. ¿Ven lo que quiero decir? "Instruye al niño en su camino".
253 Y yo ciertamente las acompaño en el sentimiento a Uds. pobres madres sentadas aquí con sus rosas blancas puestas. Hay un Cielo al que una madre se ha ido, hoy, donde una buena madre chapada a la antigua que vivió para Dios, probablemente ha pasado más allá del velo. Ella está esperando que Uds. lleguen. Eso es correcto.
254 Yo respeto y honro a Uds. allí con sus rosas rojas puestas. Su madre, si Uds. quieren hacer algo por ella, háganlo trescientos sesenta y cinco días al año. Vayan a su casa y oren, y vivan para Dios. Eso es lo que hay que hacer. E instruyan a sus niños. Y cuando sus hijos crezcan, ellos las llamarán "bienaventuradas", después de que Uds. hayan pasado más allá del velo. Ese es el verdadero espíritu de maternidad, el verdadero espíritu del día de las madres. El día de las Madres es trescientos sesenta y cinco días al año.


"La Invasión De Los Estados Unidos"......William Marrion Branham....... 1954-0509......... Jeffersonville, IN


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